Siete de la mañana. Cold Play a todo trapo en el móvil, con el tema Viva La Vida, animándome –porque la jodida canción anima a moverse- a levantarme un día mas. Ayer estuve estudiando haciendo el imbécil con el ordenador hasta las dos de la madrugada, y después de tan solo cinco horas de sueño pues el cuerpo todavía esta resentido. Después de incorporarme como Lestat tras su letargo, me pongo a remojo para ver si espabilo.
Sin desayunar, llaves mochila y portátil, y a chupar frio hasta el coche. A las siete y veinte en la escuela, con ese cafetito y ese donut de desayuno a precio de cafetería subvencionada –desayuno 1,30€-. Enciendo el portátil, me conecto al wifi y mientras desayuno, me leo el correo, algún blog y algún titular sin poner mucho interés. En la radio, algún cabestro está diciendo que para 2010 alcanzaremos velocidades de ADSL que nos permitirán descargar en una hora hasta 200 películas en Dvd. Y que hay un virus que o formateas o lo borra todo. ¿A quien le permiten dar estas noticias?
Me pongo al lío para preparar el último examen de febrero a las ocho menos veinte mas o menos, hasta las diez y veinte. Coche y para la tienda. Un día con suerte, he aparcado nada mas llegar y fuera de la zona azul, tiempo suficiente para leer tranquilo la prensa local antes de entrar a currar a las 11:00. Primera página y…
- ¡¡¡ Oye tú !!!
Me vuelvo sobresaltado. Vaya, yo a ti te conozco…
- ¡¡¡Dónde está mi teclado!!!
- ¿Lo que?
- ¡¡¡ Mi teclado !!!
- Supongo que con su ordenador…
- Encima graciosete. Que te pedí un teclado hace dos meses y no me ha llegado todavía.
- Pues como que no se de que me habla.
- Pues ya estas mirando a ver que pasa con él.
Hago un inciso, para aclarar que nosotros hacemos dos avisos para los encargos y reparaciones. Cuando está listo el elemento en cuestión, se manda un SMS, y si al día siguiente no hay noticias del interesado, se le llama por teléfono. Una vez avisado por teléfono, si en dos días no da señales de vida, el artículo se pone a la venta y punto pelota. Si hay problemas de stock o similar para traer un encargo, se llama y se busca solución.
- Pues raro me parece que hayas encargado algo, y nadie te haya avisado, o bien para recoger o bien porque no se puede traer.
- ¡¡¡ Que no me ha avisado nadie, que no y que no !!! ¡¡¡Que ahora mismo os pongo una hoja de reclamaciones!!!!
Cuando sus llantos me han saturado, he hecho una seña al camarero para que me apuntara el café, y me he ido dejando al individuo gritando al aire, después de decirle que se pasara por la tienda, para aclarar lo del teclado.
Este señor, me encargó antes de navidades un teclado retroiluminado, para juegos, que costaba mas de 50 € pvd. Yo mismo le llamé por teléfono según abría la caja y acordó en pasar esa semana. El señor no se pasó y el teclado, a dios gracias salió en navidades con un equipo completo. Ni se ha pasado por la tienda ni ha llamado para interesarse en ningún momento por el estado de su pedido durante dos meses. Si hay un don del que estoy orgulloso es de acordarme, y muy bien, de la gente, y lo que me compran o me piden. Y si me apuras, hasta de su nombre en la mayoría de los casos.
Pero lo mas irritante de esta situación es el mero hecho de que la gente no sepa diferenciar entre cuando uno está trabajando, y cuando está haciendo su vida:
- Número uno, no me grites, ni en la tienda ni fuera, nada te da derecho a ello.
- Número dos, fuera de la tienda lo más que vas a sacar de mí es que nos vayamos de cañas, pero no voy a gestionar, tramitar o apuntar ningún pedido. Cuando salgo dejo de ser tu tendero. Tengo un horario de trabajo, y me gusta poder desconectar. Para hablar de trabajo, pasa por la tienda, y sin gritar.
- Número tres. Tal y cómo está la cosa, podía incluso estar en la calle, y no tener relación alguna con la tienda. No puedes montarme un pollo de este tipo, jodiéndome los veinte minutos de cafelito que tanto me cuesta encontrar para disfrutarles. Dentro del mostrador, soy tendero, técnico y resolveremos todas tus inquietudes. Además tengo un oído sano y muy desarrollado, te oigo SIN NECESIDAD DE GRITAR.
Dicho sea de paso, después de ayudarme a entrar a currar ya calentito, no ha venido a “denunciarnos” –ante dios, la justicia y el rey- ni a interesarse por su pedido. No entiendo la actitud de la gente, de verdad que no la entiendo. Que bien le vendría a este mundo un poquito mas de empatía. Lo único que se me ocurre llamarle a este señor, para definir su actitud sin faltarle es “energúmeno”.
Y por cierto, un apunte. Hace un tiempo, antes de mutar para convertirme en blogger, leí en el blog de algún compañero, Keko8 si no me equivoco –y si me equivoco me corrijan-, una serie de consejos para tratar con un tendero. Quiero señalar que el ser humano posee un gen que se activa cuando trabaja de cara al público, y específicamente en tiendas de informática. Cuando este gen se activa, unas gandulas segregan ciertas sustancias que provocan un estrechamiento del canal auditivo en proporción al nivel del sonido ambiente, dando como resultado un oído menos sensible y un umbral de sonido mas complicado de superar a mayor. Además, la química de estas sustancias puede causar efectos secundarios en la actitud del tendero, desde cambios de humor inexplicables, hasta montarse un blog. Por favor, no grites la blogosfera ya está superpoblada.
Un saludo a todos
RusS.
PD: otro día mas que me dan las dos de la madrugada estudiando haciendo el imbécil con el ordenador.