Así es como nos ha llegado hoy un procesador in-box.

Una cosa es mandar productos abollados, defectuosos, rotos, no mandarles y cobrar por ellos… esas cosas típicas de la fauna provedoresca a las que estamos acostumbrados, pero esto ya me parece reirse de nosotros a la cara con la diferencia de que esta vez señalan con el dedo.

Estaba sin la caja azul y blanca habitual de intel, y el blister estaba unido con precinto. Así se volverá mañana al su dueño, porque ni probar si funciona vamos. ¿No os parece vergonzoso la prepotencia que se puede tener para mandar así un producto?

Debemos tener cara de tontos de verdad, porque esto no me entra en la cabeza. El proveedor no lo revelo porque no es cuestión mía si no de mis jefes, que son los que firman tan maravillosos acuerdos de compra y colaboración… para esto. Eso sí, si yo fuera autónomo y fuera mi bolsillo el que tuviera que afrontar esto, lo pregonaba a los cuatro vientos.

Un saludo a todos.

RusS