Pues el sabado a las 5 de la madrugada, tras un incomodo vuelo con las piernas dormidas, y otro tanto tiempo de metro recorriendo las entrañas de Madrid y parte de nuestras carreteras peninsulares, me acosté hecho polvo de una semana vacacional agotadora pero relajante. La isla de Lanzarote ha cumplido casi todas mis expectativas vacacionales.

Partimos del aeropuerto de barajas de madrugada, despues de una espera agotadora desde el ultimo metro hacia el aeropuerto hasta que seis horas después el avión despegaba. Tras un sueño incomodo y con el cuello medio roto comenzabamos el descenso:

Nos alojamos en un apartahotel situado en Costa Teguise. Lo que mas me sorprendió fue la calma que se respiraba en el complejo. No se oía un alma, con lo cual era un placer tumbarse junto a la piscina a tostarse a un sol agradable y para nada achicharrante.

La isla me ha encantado, existen mil contrastes entre las zonas turísticas y los pueblos mas residenciales. Además el carácter volcánico de la isla crea paisajes dignos de ver, como puede ser la zona de las montañas de fuego. Fué lo último que visitamos, pero lo que mas me impactó. El último petardazo del volcán fue en 1824 y todavía existe energía geotérmica. A 10 cm de profundidad hay unos 140 grados de temperatura, y a seis metros, unos 600 grados según nos explicaron. De hecho el restaurante utiliza como fogón un pozo del que mana una cantidad ingente de calor en el que colocan una grandes parrillas.

Lo mas impresionante sin duda son las vistas. Sobre todo si tenemos en cuenta que la erupción principal que configuró el paisaje lanzaroteño duró 5 años durante los cuales la lava no dejó de fluir:

La piedra volcánica parece madera quemada, supongo que por como fluyó durante tanto tiempo. A parte de eso, el magma cubrió todos los valles, creando una desolada llanura totalmente nivelada a excepción de los cráteres, que cubre casi un cuarto de la isla, en la que solo crecen algunos liquenes arbustos inferiores.

A parte de esto que me ha llamado la atención sobremanera, están las playas de la isla. Playas con calma, exceptuando la playa de Famara, situada al norte, y en la que sopla un viento endemoniado continuamente, que te impide casi respirar porque te entra arena en la boca. Es una playa con oleaje continuo, bonita, pero incomoda. Partiendo de que basicamente odio la playa, puesto que el potingue arena-sol-protector me saca de mis casillas, la sal me pica por todo el cuerpo y no puedo abrir los ojos en el agua por las lentillas, he disfrutado en estas playas como un enano. Las masificaciones aqui no existen, por lo menos en esta temporada del año, no se en otras, y las aguas son calidas sin ser caldo. El segundo día compre unas gafas de snorkel y me pegué unos baños cojonudos. Para muestra unas fotos:

Playa de Famara
Playa de Famara
Playa de la Guardia (Arrieta)

Playa de la Guardia (Arrieta)

Hemos visitado también los centros de arte de la isla, diseñados por Cesar Manrique. Todo muy bonito y relamente digno de ver. Son construcciones arquietectónicas que acondicionan la propia orografía de la isla a través del arte.

Por lo demás todo estupendo, gente amable y entregada. La isla se recorre en coche en un par de días viendo practicamente los centros de turismo, y luego a visitar pueblos y calas. Si alguna vez vais no dudeis en alquilar un coche, por 120 euros tuvimos un Matiz los siete dias y da una libertad enorme.

Lo único que no me ha gustado es esto:

Quizás a mi me resulte mas chocante, que a muchos de los que residís en centros de turismo extranjero masivo. Es normal que las cartas, menús, carteles y anuncios estén en varios idiomas, y es loable como todo el mundo es capaz de entenderse en inglés, castellano y alemán. Pero sobre todo en el sur, Playa Blanca y Puerto del Carmen, es como viajar al extranjero. La liga que se sigue es la inglesa, las conversaciones son en ingles, y los puestos de regalos son para ingleses. Nosotros nos defendimos en un par de bares para pedir unas pintas, pero alli va mi padre y no pide ni la hora, dado que las cartas solo estaban en inglés y los camareros y/o propietarios no entendian el castellano. No quiero levantar polémica, pero me pareció extraño. Por lo que pudimos hablar con gente de allí, tampoco se molestan en aprenderlo porque no les hace falta.

No falto tampoco la buena comida (y quizás nos excedimos algo con la bebida):

Homenaje a la aficcion de fotografiar comida de Scirius.

Homenaje a la aficcion de fotografiar comida de Scirius.

Vamos que nos hemos puesto hasta las patas, pero ha merecido la pena. Me ha faltado poco además para volver a los malos hábitos, porque a euro y medio el paquete de lucky, parece que nos incitaran a ello, pero he resistido estóicamente.

Realmente, un paraíso que recomiendo a todos los que no lo hayáis visto. Tenía pensado poner mas fotos y mas información sobre la isla, pero no quiero aburriros. Daría para hacer un blog entero así que lo dejo aquí.

Mi enhorabuena a los Conejeros por la isla si es que alguno sigue el blog (creo que la única visita al blog desde lanzarote, segun las estadísticas, la he hecho yo mismo desde alli porque es desde Teguise). Seguramente no tarde en volver, porque el sabor de boca que queda es muy dulce. Ahora de vuelta al curro con las pilas cargadas. El primer dia ha sido duro, pero creo que me costará mas volver a clase…

Un saludo,

RusS