Tienda llena y hasta los bordes.

- Hola buenas, me han mandado a por unas pilas recargables para la cámara.

El tendero descarta los casos mas extraños, y se decide por una ligera pregunta, para evitar devoluciones de “blísteres” abiertos.

¿AA o AAA (“doblea ó triplea”)?

- Espera que llamo…

Aquí es cuando se le empieza a hinchar la vena. Un tono, dos…

- Oye, que si “doblea o triplea”. Que estoy en la tienda. Que me mandas a por unas cosas que yo no entiendo y no se pedirlas y me da cosa.

-…………….

- Vale vale, adiós.

- Que dice que Sony.

Otro borbotón de sangre empieza a hacer palpitar el ojo. Dos inhalaciones completas de aire cargado, y la gente sigue entrando. Relajamos la mandíbula y seguimos…

- Eso es la marca de la cámara… o de las pilas. Te pregunto por la forma. – Mostrando ya su mosqueo, o por lo menos intentando que sea evidente.

- Espera que llamo…

Un tono, dos tonos, tres tonos, cuatro, cinco….

- Oye, que de que tamaño. Si, si, Sony ya le he dicho, pero que de que forma son. Joder, la próxima vez vienes tu.

- …………….

- Vale vale, ahora voy.

- Que dice que cuadradas.

La cara del sufrido tendero comienza a ponerse de colores, pero tiene que ser amable, porque el cliente siempre tiene la razón.

- Pues esas baterías, no las tenemos, mira a ver si te pones en contacto con la casa o el fabricante, te dan presupuesto y las pides.

- No no, si me ha dicho que os las compró el aquí hace poco, que os trajo la cámara. Espera que llamo.

El destornillador, menos mal que no le tenía a mano. Y eso que nuestro tendero suele ir armado con un cúter y un destornillador casi todo el día. Mas gente entrando en la cola y resoplando ya con impaciencia.

- Oye, que dice que hay que hablar con la casa para pedirlas.

- …….

- ¿Te le paso?

- ……

- Que te pongas.

- Dime (“salao”).

- Oye, que es que no me caben mas fotos, dale dos como la del mes pasado, de “4 gibas”.

El tendero, con lagrimas de emoción, por haber resuelto el enigma, cuelga. Coge los blíster de las tarjetas, las cobra y despide amablemente al recoge tarjetas. Mientras se va, se le oye comentar las maravillas de la ciencia, por conseguir pilas recargables tan pequeñas.

La cantidad de dudas que me asaltan es infinita. ¿Si es recargable, por que necesita otra, bien siendo tarjeta o batería? ¿Si es batería, es malo que no quepa mas? ¿No significa esto que esta cargada completamente? ¿Si es tarjeta, y a su vez recargable, no la pueden recargar de “huecos” para que quepan mas de nuevo? Estas preguntas supongo que le pueden asaltar a cualquiera poco ducho en la materia, cuando le dicen: oye pasa a recogerme unas “tarjetas recargables” para la cámara que ya no me caben mas fotos; pero no.

Es mejor ir a la tienda, y llamar desde allí. Total el de la tienda no tiene nada en absoluto mejor que hacer que esperar a tres llamadas de teléfono y conversaciones absurdas, y los que están detrás que se jodan. Entiendo que la gente no tiene tiempo o ganas de ir a por las cosas a la tienda, pero si mandas a la abuela, la prima o el vecino, y no sabe lo que hace falta pues creo que el tendero no tiene la culpa.

Hace un tiempo la tuve con un señor, porque además de ir tele asistido, le molestaba tener que esperar a que el cliente al que atendía mientras el rajaba por teléfono terminara cada vez que colgaba. Lo dicho, otro hábito mas que me saca de mis casillas.

Un saludo, RusS