Tenemos un cliente que últimamente nos esta dando un poco la paliza. Es un chico con el que hay que tener cuidado, porque dado que normalmente devolvemos el dinero en un plazo prudencial, siempre que el material se encuentre en un estado impoluto, utiliza nuestras piezas para descartar los fallos de los equipos suyos, de sus amigos y de todo el bloque de vecinos. Además, como vive muy cerca, se pega el paseo de ida y vuelta. Cuando entra por la tienda ya sabes que lo que te compre (e incluso tiene la jeta de encargar ciertas piezas “raras” que luego te deja tiradas y cuesta vender) lo acabará devolviendo. Sumad a esto además que lo que no nos devuelve, nunca llega a cumplir su periodo de garantía sin averías.

Bueno, pues últimamente parece que tiene problemas con los routers inalámbricos. Los compañeros del gremio conoceran cierto modelo de router de conceptronic, el mas sencillito con punto de acceso de 54 Mbps, que viste una carcasa cuadrada gris, muy compacto. Si bien no es el mas intuitivo a la hora de configurarlo, es un equipo que funciona muy bien.

Pues bien, hace poco este caballero me llegó a la tienda con un router de este modelo. Me dijo que no funcionaba y que perdía la configuración. Sabiendo de sus antecedentes, le di otro porque este tenía 6 meses y seguramente ya le había jodido, y se le mandé al proveedor. El proveedor me le devolvió tal cual, diciendo que funcionaba. Fallo mío por no probarle antes. Porque efectivamente, funcionaba.

Al poco vuelve a aparecer por la tienda, diciendo que el nuevo también pierde la configuración. Y que además quiere otro para su vecino. Esta vez le pruebo. Y por supuesto fuciona.

Le dije que si que funcionaba, y que el anterior que me había devuelto también funcionaba. Le hizo mucha gracia. Despues de una discusión airada, parece que queda convencido, y se lleva otro mas, y el que me venía a devolver.

A las dos horas llama por teléfono, diciendo que les había configurado según llegó a casa y ya habían perdido la configuración. Me estaba empezando a molestar el tono que cogía así que le pedí que les bajara para ver cual era el fallo. Pacientemente les configuramos en la tienda (los tres routers que estaba manejando), le enseño los pasos, reiniciamos todos, desenchufamos y enchufamos y se va.

Bueno, pues al día siguiente me viene otra vez, muy enfadado, porque s u vecino le ha chillado porque su router no conecta. Y yo me cago en lo que no suena. Me planta los tres routers en el mostrador y me dice que se les cambie. Que le de otro modelo o otra revisión, pero que esos tres están defectuosos.

Un poco harto, le muestro dos modelos de Linksys, uno en 54 y otro en 108 Mbps, y se niega a pagar la diferencia. Alega además que “por cierto esto del wifi era una mierda” porque no podía cubrir los cuatro pisos de altura que el quería (sin antenas y dentro del bloque) porque se desconectaba mucho.

Los cojones que tiene el personal.

Pues saco un listado de los routers de ese modelo vendidos desde Enero, delante suyo. Y otro de los que se han ido al proveedor. Con los numeros delante le demuestro que hemos vendido una media de tres routers diarios del mismo modelo, de los cuales se habrán estropeado tres de cien.

Y tiene los cojones de decirme que le han tocado a el tres defectuosos. Tres seguidos. Los cuales tengo certeza de que funcionan por experiencia propia. Ahora posteo desde uno de ellos apilado sobre mi comtrend de jazztel, y lleva toda la puta tarde bajando.

Esta tarde ha llamado para ver si estaban sus routers nuevos. -No, estan los viejos y no te les voy a cambiar, porque funcionan-. Mañana vendrá con voces. La tendremos parda, amenazará con no volver y no caera esa breva.

Y es que hay gente que se aprovecha de la poca buena fe que nuestro trabajo nos permite. Si hasta te permito probar las cosas, te devuelvo el dinero, te aguanto, te soporto, tengo paciencia suficiente para configurarte los putos routers… Y vienes con exigencias, sin molestarte en probar y ver el fallo, que de antemano me he encargado de descartar que es de los routers. Hasta aquí hemos llegado. Se acabó el chollo y la buena fe.

Un saludo a todos,

RusS